
A veces me gustaria tanto ignorar la magnitud de mis males...ni siquiera conocer el nombre de mis demonios, o por lo menos no conocer su significado, de esta manera no conoceria el temor que se siente en el alma al saber a ciencia cierta sus consecuencias.
Es el mismo sentimiento que cuando sabes que vas a morir y cada uno de los sintomas que te esperan asta el ultimo aliento, y esperas recostado el momento en que la muerte te venga a buscar.
El conocimiento tan intentenso que tengo de mis demonios, me hace vivir aterrorizada, temer incluso el estar bien por el simple hecho de que conozco como es el volver a estar profundamente undida...y se que mi mal se sucede de caidas que cada vez se me hacen mas duras.
He visto a la muerte tan de cerca que casi he podido tocarla varias veces, y no me aterraba tanto como me aterra cada vez que descubro algo nuevo sobre mi.
No puedo soportar la idea de que esto no va a acabar nunca, que era mucho mejor cuando tenia el egoismo necesario para coger un frasco de pastillas o una cuchilla y acabar con todo; pero ahora todo eso cambio, ahora me obligo a esta existencia que me tiene acojonada, me obligo a luxar para salir de la estadistica, para dejar de ser un transtorno psiquiatrico de eje 2 y comenzar una nueva vida solo como una chica normal, con sueños con alegrias y tristezas, pero sin miedo a vivirlas. Que no se asuste de saber todo lo que sabe.
Todos los padres quieren que sus hijos sean los mas inteligentes, porque no saben que la inteligencia puede ser una de las cosas mas autodestructivas. Creo que si a mis padres les hubieran dado a elegir hubieran cambiado el tener a la hija mas inteligente por simplemente tener una niña feliz.
Yo tambien lo cambiaria. Sigo esperando el cambio.
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